Pequeñas Delicias de la Vida Conyugal

por ddanielbee

“No llores nena que no es la muerte
bajo los techos alumbra el sol” – Charly García

Imagínense un periódico, sentado en la entrada de una casa, “minding his own business”, sin hacerle daño a nadie, cuando de pronto un apéndice superior, lo toma por la parte más sensible de su sección de economía, sacudiéndolo hasta que caiga un poco más el dólar. Este periódico entra entonces a un quirófano, en el que es abierto sin consideración, sus mutiladas páginas arrojadas por doquier, sus columnas rasgadas, la Times New Roman machacada y mancillada, hasta que ya no se siente tan New.

Sin previo aviso como empezó, la tortura termina, ve desde su cubierta como sus secciones son organizadas de cualquier forma y como se las ponen dentro. Ahora es un acto circense, una burla cruel de los dioses. De su sección de deportes sale como un tumor el crucigrama, y los clasificados están de primeros, el horror.

Sin siquiera cubrir el acto de carnicería que se acaba de cometer, el periódico es llevado afuera contra su voluntad, a un espacio demasiado brillante, que le hiere sus fotos. No puede hacer nada más que sollozar pequeñas lágrimas de tinta sobre la columna de opinión de moda, mientras lo cargan hasta un banco. Ahí, es abandonado a su suerte. Entonces deja de ser un periódico, y se convierte solo en un puñado de hojas sin lector, como suelen hacer los periódicos que no están siendo leídos, hasta que llegue el próximo cirujano sin licencia a abrir con poca ceremonia sus páginas, y devorar indebidamente su contenido, tan fielmente protegido.