Bulerías de la Sangre Caliente

por ddanielbee

Cada mañana te miro al pasar.

Dos personas que claramente se aman, más una de ellas es ciega a este hecho, que llena todo el ambiente a su alrededor, que converge lo ajeno en un común denominador. Lo tiene todo pero no ve nada, no ve el precioso sentimentalismo del amor, las escenas mágicas y la inagotable probabilidad de ser extrañamente feliz en un mar de desidia. Para nadie es sorpresa que lo va a perder todo, menos para el.

La realidad del amor es que no debe ser real, guion de ficción donde el absurdo se hace presente en todos los espacios y en el que sus dos participantes deberían estar envueltos en una demencia absoluta, propia de esta película, tantas veces reproducida. Si no se esta loco, no se puede estar enamorado, la premisa básica del amor es una fusión de identidades no muy distinta de la que alcanza el esquizofrénico.

Debe haber pocas personas realmente enamoradas, realmente encontradas entre ese mundo el, mundo ella, mundo nosotros, mundo los demás, al lado del mundo café por la mañana y vino blanco en las noches, encrucijada realmente deliciosa.

En pocas palabras, el amor es de los dementes, y la demencia es deliciosa. No ?