Submarine

por ddanielbee

You look like you’ve been for breakfast at the heartbreak hotel

Curiosamente, esa canción fue lo primero que escuché, vi, supe o percibí de esta película. Menos mal soy un hardcore fan de Arctic Monkeys, por tanto de Alex Turner, y tan solo escuchar la canción me llevó a conseguir y ver el film. Esta vez traté de que no hubiera tantos spoilers. Mejor dicho, no digo nada que no se vea en el trailer. Ah si. El trailer.

Submarine (2010), es una anacrónica película británica sobre la adolescencia. Anacrónica porque no pareciese estar ubicada en ninguna zona temporalmente reconocible, y porque ese momento histórico no es relevante para la historia que cuenta. Lo británico es fácilmente reconocible, en cuanto a que todo tiene aire británico, desde lo obvio como el acento de sus personajes, hasta el mood, los colores, la fotografía, la banda sonora y el espacio geográfico (está situada en Swansea, en Gales). Y finalmente, es sobre adolescentes porque es la lectura autobiográfica de un momento en la vida de su personaje principal, Oliver Tate (Craig Roberts), quien es, para todo fin, un adolescente en una etapa enteramente idealista de su existencia.

“Fuckin’ aye! You’re a serial killer! “

Oliver es egoísta (como todos los adolescentes), idealista (como la mayoría de los adolescentes) y con una mente poética y delirante (como algunos adolescentes). Se presenta como un ser introvertido, observador y sobre-analítico, que basa sus acciones en el análisis previo de sus consecuencias, como una especie de villano calculador. Solo que es el héroe, vive con sus padres, Jill y Lloyd Tate (Sally Hawkins y Noah Taylor) y realiza chequeos rutinarios de los cuartos y las pertenencias de sus padres para asegurarse de que todo esté bien. Tiene un interés romántico, Jordana Bevan (Yasmin Paige), quien es una especie de “quirky mean girl”. Su relación empieza con miradas cruzadas en el pasillo del colegio, pero evoluciona rápidamente hasta que Jordana se convierte en el primer gran amor de Oliver.

El primer punto a tocar aquí son estos dos personajes. Craig Roberts y Yasmin Paige hacen un trabajo increíble. Son capaces de generar en el espectador un agrado muy pronunciado, tanto por Oliver y su inocencia desesperada, como por Jordana y su melancolía desinteresada. Su relación es extraña, muy extraña, de hecho existe en el límite entre el amor y el odio, pero es eso lo que lo hace tan perfecta. Es honesta.

El segundo punto relevante de la trama es la relación de Oliver con sus padres. Este cree que está en sus manos mantenerlos unidos, así presienta problemas debido a que no han tenido sexo en 7 meses. Entonces, al percibir que Graham (Paddy Considine), el nuevo vecino podría involucrarse románticamente con su madre en una aventura, decide que es su trabajo evitarlo a toda costa, manteniendo a la vez el orden en su vida, es decir, su relación con Jordana. Empieza entonces el acto de malabarismo de Oliver entre controlar las acciones de su madre, sacar a su padre de la inactividad y mantener el status quo que ha alcanzado con Jordana, malabares que, obviamente, deben terminar con por lo menos una de las líneas estrellada contra el piso.

” I have already turned these moments into the Super-8 footage of memory”

Submarine está llena de pequeños detalles. El uso de títulos, los fade outs a colores en vez de negro, el uso subjetivo de la iluminación, el uso del monólogo en el personaje de Oliver y algunos de los diálogos de este con otros personajes están llenos de magia. Magia simple, sencilla, honesta. Es en esto que la película se separa de otras similares. No intenta ser lo que no es. Es una película sobre un adolescente, un poco extraño, que vive su mundo de la forma egoísta en que todos los adolescentes lo hacen. Sencillo. Simple. Y por esta razón, totalmente cautivador. Los colores son preciosos, aunque tal vez eso sea solo que a mi me encantan las cosas lavadas, poco saturadas, con grises. En fin, el mood que se logra con estos colores no tiene precio y ayuda demasiado a toda la narración.

Los personajes son tratados siempre de la misma forma: a través del lente subjetivo de la vida de Oliver, según el mismo la ve. Es por esto que la evolución de los personajes se realiza a partir solamente de su interacción con el “héroe”. Jordana pasa de ser una extrañeza, atractiva, a ser una cercanía más atractiva, a ser vulnerable, etc. etc; solo por las condiciones en que sus acciones involucran a Oliver. Esto se me hace genial. Es muy simple, increíblemente simple, pero de alguna forma Richard Ayoade (el director) captura toda la esencia de los personajes, haciendo uso tan solo de esta herramienta y un muy buen uso del vestuario. Ejemplo perfecto de esto es el personaje de Jordana. Siempre está vestida con la chaqueta roja, cuando todos los demás van siempre de negro. Esto la separa de los demás, la vuelve especial, hace que nosotros, los espectadores, la veamos con los mismos ojos que la ve Oliver. Spoiler: Esto se ve acentuado cuando, una vez Jordana ha terminado con Oliver, se le muestra con el uniforme normal, causando así una ruptura en la percepción del personaje.

Por último, pero no por eso menos importante: la banda sonora. Alex Turner lo hace TODO bien. Nos muestra un lado mucho más cercano a su último album con Arctic Monkeys, pero más suave. Más íntimo si se puede decir. Guitarras suaves, sencillas, acompañadas de una segunda guitarra, o un teclado por ahí, y una voz suave, sedosa, muy distinta de lo que usualmente conocemos de el y con letras fuertes, “meaningful”, hasta algún punto poéticas. Las 5 canciones que conforman este soundtrack, son hermosas. Escúchenlas todas, no se van a arrepentir. En serio. Ayuda también a que la relación entre sonido e imagen se hace especialmente fuerte cuando uno escucha la letra de las canciones. Si ven la película, por favor, cuando suene “Piledriver Waltz”, lloren un poquito cuando dicen por primera vez “… if you’re gonna try and walk on water make sure you’re wearing comfortable shoes”. Es precioso ese momento.

Nota: no creo ser el único que está seguro que a esa edad, Alex Turner era igualito a Oliver Tate. Just saying.

“Ask me how deep the ocean is”

Submarine (2010): 4.5/5 – No recibe el 5 completo porque Alex Turner no hizo ningún cameo. Lo esperé tanto. Pero no, no podía ser tan perfecta y bella la vida. En fin.

Disclaimer: Mi totalmente subjetiva forma de calificar las películas depende entera y únicamente de cuanto haya disfrutado yo, Daniel Bolívar, dicha película. No es comparativa, es decir, que si le he puesto 5 a algo, otra película no pueda sacar 5 a menos que sea igualmente buena que esa. Depende del grado de placer y entretenimiento que me haya generado ver el film. Es bien fácil.

Ñapa: